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Trabaja conmigo

¿Conoces el síndrome de la rana hervida?

Resulta que si metes una rana en una olla de agua muy caliente, saltará inmediatamente. 

Sin embargo, si metes a la rana en una olla de agua tibia y la calientas muy poco a poco, se irá adaptando a la nueva temperatura del agua. Para cuando se dé cuenta del peligro, habrá gastado tanta energía en regular su temperatura para adaptarse a la situación que no tendrá fuerzas para saltar y morirá.

Esta analogía se utiliza para describir esos problemas que se van gestando de manera tan lenta que sus daños, o no se perciben, o no se es consciente del impacto a largo plazo que tienen. Y esto provoca que no se reaccione o que se hagan tan tarde, que no se pueden evitar o revertir los daños que ya están hechos.

Te cuento esto porque en muchas ocasiones es lo que pasa con los perros. 

Se dejan pasar reacciones o comportamientos no saludables, la gente se va adaptando, lo normaliza, lo intenta ignorar, busca soluciones preguntando aquí y allá, ponen en práctica cualquier cosa a ver si funciona. 

Y para cuando acuden a un profesional, las consecuencias del problema son más difíciles de revertir y lleva más tiempo y esfuerzo el hacerlo.

No sé si es tu caso, que ya estás tan harto de la situación que estás planteándote buscar ayuda profesional, o estás detectando un problema incipiente con tu perro y quieres abordarlo cuanto antes.

Si estás en el segundo caso, fantástico, siempre es la mejor opción.

Pero sea cual sea tu situación, el camino para resolver cualquier problema que estás teniendo con tu perro empieza siempre por lo que te voy a contar. 

Algo que te parecerá muy básico cuando lo leas, pero que no se suele hacer.

Me contactó para trabajar una familia cuyo perro tiraba sin parar de la correa y se abalanzaba ladrando a otros perros en la calle. 

Quizás pienses que el problema es que tira de la correa y se muestra agresivo con otros perros por la calle. Pues aquí hay que hacer un gran inciso: lo que está pasando no es lo mismo que lo que tú estás viendo.

Cuidado con esto porque si quieres solucionar las cosas es muy importante no equivocarse.

Si no quieres perder el tiempo y tampoco cagarla aumentando el problema, es imprescindible entender lo que realmente está pasando. 

Verás,

Este perro tenía miedo de otros perros porque pedía espacio e interacciones menos invasivas y en la mayoría de los casos no eran así. Por lo que había terminado por ladrar a cualquier perro en un intento de que no se acercasen al no ser capaz de gestionar esa situación.

Entender por qué se está produciendo una situación
siempre es el primer paso para plantear una solución. 

O lo que es lo mismo, en vez de quedarte en la punta del iceberg (mi perro ladra y se abalanza a otros perros), te muestro todo el trozo de iceberg que hay dentro del agua. Para que lo veas entero. 

Porque si esta familia se hubiera quedado en la punta del problema, pondría en prácticas soluciones del tipo: dar salchichas cuando vea un perro a la distancia, pedir que se siente o que camine junto a ellos cuando aparezcan otros perros, estirar de la correa para castigarle cuando estire, distraerle con un juguete…

Pero ninguna de las soluciones resolverá el problema porque no se está tratando lo que está pasando, sino que se está poniendo un parche. Se está cortando la punta del iceberg, pero eso no hace que el iceberg desaparezca. 

Por eso siempre empiezo cualquier tratamiento con una sesión donde hablamos de tu perro, sus reacciones, su pasado, analizamos vídeos de situaciones concretas que te habré pedido previamente… se trata de entender a fondo qué está ocurriendo para poder plantear un tratamiento efectivo.

Por ejemplo, en el caso del perro que te cuento, el tratamiento estuvo centrado en ayudarle a gestionar mejor los encuentros con otros perros. Regulando esos encuentros, evitando los encuentros con perros muy nerviosos o que no respetaban los tiempos que este perro necesitaba hasta que fuera capaz de salir de gestionarlos, favoreciendo encuentros con perros con una buena modulación, convirtiéndose su familia en un apoyo en esos momentos… 

El tratamiento estaba enfocado en resolver el problema desde la raíz

Porque mira, esto es importante.

En este y en todos los casos que trato, lo importante es que el perro está sintiendo una serie de emociones que le incomodan (miedo, frustración, estrés, irá, euforia…), y para volver a estar bien, pone en práctica una serie de conductas que son las que la gente ve.

En situaciones incómodas, tu perro pone en marcha comportamientos que le hacen estar bien, o al menos va a intentar que sea así. La cosa es que esos comportamientos, o no le ayudan a estar bien, o son un problema en sí mismo, o ambas cosas. 

Por eso el tratamiento consiste en ayudar al perro para que encuentre otras formas de gestionar la situación que sean más saludables para él, consigan aumentar su bienestar y a su vez, sean cómodas para la familia.

Solo de esta forma, el perro aprenderá nuevas, mejores y saludables maneras de gestionar estas y otras situaciones, aumentará su bienestar y será un perro mas equilibrado, tranquilo y feliz. 

Y esto que te voy a contar a continuación también es imprescindible para mí.

El tratamiento, lo que hay que hacer, tiene que estar en sintonía con la familia humana. No se trata de entrenar media hora cada día o de levantarse a las 4 de la mañana a pasear. Soluciones y formas de implementarlas hay muchas, por eso dentro de las posibilidades el tratamiento se adapta a la familia del perro, para que sea efectivo pero a su vez, lo más cómodo posible de llevar a cabo.

Porque el éxito del tratamiento radica en que la familia sea capaz de ponerlo en práctica, y facilitar eso también es mi trabajo. Por eso buscamos las rutinas que mejor encajen contigo, con el tiempo del que dispones, donde vives, tus preferencias… 

No se trata de lo que tu perro necesita a toda costa, sino de lo que tú puedes aportar desde una posición amable para ambos. 

Por eso en las asesorías personales:

  • Analizo a fondo lo que está pasando con tu perro (sus características, impulsos, forma de gestionar las cosas, vuestras rutinas…) para entender qué está pasando realmente. 
  • Teniendo una idea clara de tu perro y lo que está pasando, tendrás un tratamiento personalizado para ayudar a tu perro que tenga en cuenta las rutinas y características de vuestra familia. Para que sea cómodo de llevar a cabo por vuestra parte.
  • Estaré disponible para cualquier duda que te surja al poner en práctica las recomendaciones, y juntos revisaremos el avance para asegurarnos de que marcha todo bien.
  • En todo momento revisaremos las conductas de bienestar de tu perro para asegurarnos de que el tratamiento está cumpliendo su objetivo, que es aumentar su bienestar y el de vuestra familia.
  • Sabrás siempre lo que estás haciendo con tu perro, por qué lo estás haciendo y las implicaciones que tiene. Todo desde una perspectiva científica, basada en la etología y la psicología. 
  • Aprenderás a gestionar las situaciones diarias con tu perro por ti mismo, pues aunque haya un acompañamiento por mi parte, se trata de que en un futuro no me necesites y cojas las riendas de tu vida con tu perro

¿Puedes cambiar la situación con tu perro y tener una relación tranquila y sana donde poder disfrutar juntos?

Por supuesto. Con mi ayuda le aportaremos a tu perro las herramientas que necesita para gestionar el mundo de una forma tranquila y te enseñaré cómo ayudarle para que consigas una rutina donde ambos disfrutáis del tiempo juntos.

Si es el momento de pasar a la acción, rellena el siguiente formulario para que pueda hacerte una propuesta adaptada a tus necesidades.

¿ALGUNA DUDA?

Para romper el hielo, empiezo yo diciéndote que cuando trabajamos juntos, además de las sesiones que hagamos o el seguimiento, tendrás acceso a material creado especialmente para completar este trabajo. Me refiero a PDF o vídeos para que puedas revisar las pautas dadas a la hora de llevarlas a cabo y tener más información sobre qué estás haciendo y por qué. 

¿Para qué es el formulario?

Es un cuestionario en el que me aportas la información necesaria para que sepa qué está pasando, qué quieres lograr, el presupuesto que quieres invertir y el tiempo del que dispones.

Con toda esta información, si es posible trabajar juntos te haré una propuesta de trabajo adaptada a tus necesidades en un plazo máximo de 7 días, o te enviaré un correo contándote por qué no podemos trabajar juntos.

¿Por qué dices que a veces no es posible trabajar juntos?

No siempre trabajo con todo el mundo que me escribe. A veces por problemas de agenda, otras porque considero que ese trabajo requiere hacerse en persona y la persona vive lejos, otras porque creo que hay mejores opciones que un tratamiento personalizado, otras porque el trabajo requiere una dedicación que la persona no está dispuesta a hacer… 

En cualquier caso, siempre te contestaré al formulario siendo sincera en cuanto a cómo abordar tu caso.

¿Trabajas en persona?

Trabajo presencialmente en Madrid, Segovia y Valladolid. 

Pero no siempre es necesario una visita presencial (a veces incluso están contraindicadas). Y ten en cuenta que hoy en día con los vídeos y el contacto por WhatsApp se puede hacer todo un tratamiento aunque estemos a distancia, pues se trata de que tú seas capaz de hacer las cosas con tu perro, no de que te las haga yo. Y créeme que eres capaz, llevo años trabajando con clientes a distancia con muy buenos resultados. 

¿Cuánto cuesta un tratamiento?

Como son propuesta personalizadas, pues dependiendo de lo que necesites y de lo que quieres invertir en ello te hago una propuesta de tratamiento que se adapte a ti y obtengas resultados.

Pero para que te hagas una idea, el precio de una sesión presencial u online suele ser de unos 60€-100€, y dos sesiones en torno a 150€-200€ (dependiendo también del seguimiento).

¿Alguna pregunta más? Puedes ponérmelas en el formulario o escribirme a hola@unperroenlaciudad.es

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